Retro-crítica: 'Demons'


Sin lugar a dudas, la época de los 70'-80' fue la de mayor esplendor para la industria del cine italiano, y del cine de terror en general. Durante esos años las salas de cine se atiborraron de magníficas producciones (la gran mayoría) con las cuales el espectador salía de la sala con un buen sabor de boca. Si hay una película de posesiones y demonios que me guste aparte de 'El exorcista' y 'Posesión infernal' esa es 'Demons', la película que ahora nos ocupa, y se encuentra dentro de esa franja temporal que tanto nos atrapa a los aficionados al género. Estrenada en 1985, de la mano de Lamberto Bava, por aquel entonces aprendiz de su grandioso compatriota Dario Argento, 'Demons' nos mostraba como dos chicas jóvenes acudían al preestreno de una nueva película de terror al cine Metropol de Berlín. Allí se topan con dos chicos picarones que intentan ligárselas durante el transcurso de la peli. Lo que no saben es lo que pasará unos minutos después... ¿os lo imagináis ya no? Pues eso, gente transformándose en demonios y todo el público quedándose atrapado en la sala con estas criaturas dentro.

Se hace difícil criticar una película que te encanta, y más cuando la ves tan perfecta que no sabes que palabras emplear para describir todo lo que has visto. Para empezar, podría decir que desde el inicio del film ya quedas prendado, con esos planos en el interior de un metro, la persecución de un enmascarado a una de las chicas por los pasillos del mismo, al más puro estilo giallo... todo ello endulzado con las melodías de Goblin, banda de rock que compuso la BSO de joyas como 'Suspiria' o 'Phenomena'. La manera de narrar la historia, impecable, primero desde el punto de vista de la chica en el metro para reecontrarse con su amiga poco después cerca de la entrada del cine, para allí dentro mezclarse con los demás espectadores y los otros dos chicos que pasan a formar parte del elenco principal de personajes. Una vez dentro del cine, magistral es la forma en que sucede la acción, mostrándonos una película dentro de otra película, con un argumento propio casi al mismo nivel del propio film, reflejando en ese momento la magia del cine. Más tarde pasamos al ángulo de un grupo de jóvenes callejeros, que ganduleando a bordo de su coche, terminan internándose dentro del antro audiovisual para escaparse de la polícia. La forma en que los humanos se transforman en demonios, los planos, la música, la ambientación oscura... creo que ya he dicho todo y no me dejado nada atrás, incluso en algunas cosas me reitero... Sencillamente una obra maestra digna de ver.

Antes de terminar la crítica, quería dejar claro mi momento favorito de la película, así que si no la habéis visto no continuéis leyendo para evitar tragaros un spoiler. Más que mi momento favorito de la película, yo diría que es EL MOMENTO de la película. Esa escena, casi al final, a unos quince minutos de terminar el film... cuando uno de los protas se monta en la moto de cross, katana en mano, con la chica a la que supuestamente se intentaba ligar de paquete, y empieza cortar cabezas de demonios a diestro y siniestro mientras salta por las butacas de las diferentes salas de cine a toda pastilla. Permítanme decirlo señores, pero ni el mismísimo Ash Williams ha hecho algo así en las 3 partes de la saga Evil Dead. Momento epiquísimo. Y por si faltara poco, termina estrellándose un helicóptero en mitad de la sala, ¡flipa! En fin, paro ya de expresar mi disfrute con esta película, porque cada vez que la veo me gusta más. ¿No hace falta que diga que os la recomiendo no? Pues eso.


LO MEJOR
-Todo en general, no hay nada que no me guste de esta película. Desde la forma en que está narrada a la música, los personajes, la ambientación... es perfecta desde mi punto de vista.

LO PEOR
-Que no se pueda ver todas las veces "por primera vez".

No hay comentarios:

Publicar un comentario